El dibujante más emblemático de DC Comics se formó en la Argentina y ya tiene su libro

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José Luis García López nació en España pero emigró a este país cuando era un niño y trabajó en la industria local por años antes de redefinir a personajes como Batman, Superman y la Mujer Maravilla

Martín ve pegada en la habitación de una vieja casa de Tigre unas figuritas fluorescentes con las imágenes de varios superhéroes de DC Comics como Batman, Linterna Verde, Flash, e incluso en una se puede ver a Tornado Rojo y los Jóvenes Titanes. El niño, que cuenta con 7 años no tiene ni idea de que esas figuritas están fijadas en esos vidrios desde que sus padres tenían su edad, y mucho menos figurarse que el hombre que dibujó todas esas figuritas nació en España hace más de setenta años y forjó su carrera de dibujante acá en la Argentina.

Las figuritas que ve Martín no son otras que las de las dos colecciones y el mazo de cartas que la empresa Cromy editó en la Argentina a mediados de los años´80 bajo la colección Súper Amigos, aprovechando el éxito televisivo de la serie de dibujos animados de Hanna-Barbera.

El autor de esos cromos es José Luis García López, que a mediados de octubre se presentó en la convención Crack Bang Boom! de Rosario, la preferida de los fanáticos locales de los comics, con motivo del lanzamiento del primer libro biográfico sobre este gran artista que nació en España en 1948 y cruzó el Atlántico en 1953 para convertirse con el transcurso de los años en uno de los más prometedores historietistas del país.

“En 1974, José Luis viajó a Estados Unidos y ahí toma contacto con el humorista gráfico Arnoldo Franchioni (Francho), y con Luis Domínguez, que lo presentó en DC Comics y después en Marvel. Y ahí es donde la historia podía haber sido otra porque José Luis es casi un exclusivo de DC Comics y cuando fue a Marvel lo quisieron contratar, pero él dice no porque ya tenía más laburo de lo que podía hacer con los encargos de DC. Y eso recién fue al tercer día de su estadía en los EEUU”, le cuenta POPULAR Diego Arandojo, el autor de esta completa biografía narrada en episodios.

Arandojo conoció a García López, como muchísimos otros argentinos, a través de los álbumes de figuritas de Cromy, aunque en ese tiempo no sabía que se trataba de un solo dibujante. “Cuando era adolescente, fui a estudiar dibujo en la escuela de (Carlos) Garaycochea. Eso fue en el año ´93 o ´94 (…). Mi gusto por la historieta se iba ampliando a medida que compraba material nuevo o saldos que iban llegando con la liberación de las importaciones. Pero cuando empezás a leer revistas de superhéroes, un número te remite siempre a algo que ocurrió antes y de esta manera redescubrí a José Luis”, recuerda el autor.

“Pero lo más importante de la evolución de José Luis es que, y esto me di cuenta al descubrirlo como historietista, es que logró generar en los superhéroes de DC una imagen que está considerada como el clásico, como el estándar de estos personajes; y a pesar de todo esto no ha dejado de mejorar. Si comparás dibujos suyos de los ´80 con los actuales vas a ver que mantuvo la estética pero evolucionó”, puntualiza Diego, que reconoce que además de admirar a García López también tiene una galería de ídolos del lápiz como Jerry Ordway, Dan Jurgens y otros autores clásicos de esa editorial.

Hecho por expertos
El libro está realizado por un verdadero experto en la materia: Adrián Paglini de Universo Retro, una editorial (que tiene incluso un programa en el cable y en YouTube) que ya ha lanzado varios tomos con la historia de dibujantes, series animadas e incluso una biografía sobre Carlitos Balá, autorizada por el humorista. Ya desde su concepción, el lector se encuentra con la historia de García López relatada en capítulos que relatan los diferentes episodios de su vida, los estilos que ha transitado el español; y finalmente recala en una gran recopilación de material gráfico, cedida por el propio homenajeado y recopilada por el autor.

“El año pasado terminamos el libro de Jorge De Los Ríos (gran dibujante de la editorial de García Ferré) y empezamos a tirar ideas sobre cómo continuar esta colección que empezó con el tomo de Carlitos Balá. Adrián sugirió a García López y yo le dije que me parecía muy buena idea pero que iba a ser un poco difícil quizás contactar. Pero Adrián habló con un editor local y dibujante, Ruben Meriggi, que es amigo de José Luis y nos dio el contacto. Ahí venía el siguiente problema: cómo José Luis vive en Estados Unidos, le hicimos llegar los dos libros que teníamos editados para que vea lo que queríamos hacer; y al tiempo él nos contactó. Arreglamos que le haríamos las preguntas por mail, y que si me quedaban dudas le podía repreguntar”, relata Diego, que cuenta que a veces el autor tardaba en responder entre uno y dos meses por el volumen de trabajo que maneja. “Eso nos dio tiempo para buscar material para seguir profundizando en su obra. Por suerte conseguí que José Luis me enviara un listado de su obra que él tenía porque un chico de España lo confeccionó. Más tarde encontré otro más completo; y fui, revista por revista, revisando y viendo que era lo más importante para publicar”.

Si bien el material norteamericano está disponible en forma digital, la verdadera tarea de Diego, paradójicamente, consistió en ubicar los trabajos que García López realizó en la Argentina. “Tony Torres, dueño del Club de Comic, nos facilitó mucho material de la Editorial Columba, porque él es coleccionista; y además nos conectó a su vez con otros personas que tenían las páginas originales de “Roland el Corsario”, una mítica historieta que hizo junto a (Héctor Germán) Oesterheld”, explica Arandojo, que reconoce el gran trabajo que hizo el diseñador Javier Paredes, un fanático en serio del género, para poder meter en un libro de 150 páginas tanto material.

“Así se fue articulando este libro: en cada capítulo fuimos armando un colchón de imágenes, cada una con su copete, con sus datos de publicación… Fue un intenso trabajo de casi 11 meses; y muy gratificante a la vez porque pude repasar un montón de cosas de la historia de DC Comics que yo desconocía; como que la primera novela gráfica que publicaron fue “Star Raiders” y que la dibujó José Luis. Esa fue una de las perlitas que nos envió José Luis, como la “guía estilo” del 82, que es como la más recordada, la más querida y la más icónica, ya que de ahí han sacado las imágenes para productos de merchandising en todo el mundo. Lo irónico es que él ha establecido esos cánones pero, irónicamente, no le gusta dibujar superhéroes. Él se crió en Argentina consumiendo historietas bélicas, policiales, y otras cosas que publicaba Columba”, revela el autor, que finalmente se dio el lujo de conocer a su homenajeado en la convención de Rosario y luego lo reencontró en la presentación del libro que se hizo en la Biblioteca Nacional.

En lo que respecta a la financiación del libro, Diego revela que Adrián, el editor, se hizo cargo de los costos, aunque también abrieron una cuenta de crowdfunding para ir recaudando el dinero necesario para solventar el costo de impresión. “Lo hicimos para poder hacer un adelanto ya que, con la suba diaria del dólar, nos ofrecieron congelar el precio. Y, al día de hoy, le estamos muy agradecidos a la gente de la imprenta porque apenas salió el libró nos dijeron que si lo tuviéramos que imprimir ahora, saldría exactamente el doble”, reconoce.

De frente al futuro, Diego no pierde la esperanza de seguir haciendo lo que le gusta, pero reconoce que el panorama no es el idea. “El sector está golpeado por los costos de impresión. El papel es el gran la gran variable de aumento y los imprenteros le ponen onda la situación pero se redujo mucho la cantidad de títulos editados. Yo tengo un pequeño sello editorial que se llama Oráculo con el que venía sacando por año 10 o 12 títulos y este año sacamos sólo 4. Muchos editores tuvieron que detener muchos lanzamientos y patearlos para el año que viene porque se está consumiendo menos. La gente prioriza otras cosas, el libro es prescindible, y el bolsillo del consumidor está destruido. (…) El público de la historieta es realmente muy pequeño y se perdieron muchos lectores. (…) El nuestro, es un libro de arte hecho para un pequeño grupo de personas a las que le gustan los superhéroes y la obra de García López; así que esperamos que repunte para 2019”, se esperanza el autor, que recuerda que la obra se puede conseguir en librerías y locales especializados en historietas.

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