Villa Transradio: ya suman 8 los muertos por el incendio en una seccional

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Con la muerte de Walter Gabriel Barrios, de 21 años, quien se encontraba internado en estado crítico en el hospital Gandulfo de Lomas de Zamora, asciende a 8 la lista de presos fallecidos en el siniestro del pasado jueves

Otro de los detenidos que resultaron heridos de gravedad durante el incendio de los calabozos de la comisaría de Villa Transradio falleció y ya suman ocho las víctimas fatales, tras este confuso episodio que se atribuyó a un motín y supuesta fuga, pero que ahora se investiga por la presunta inacción de personal policial para asistir a los presos durante el incidente en esta seccional del partido de Esteban Echeverría.

Se trata de Walter Gabriel Barrios, de 21 años, quien se encontraba internado en estado crítico en el hospital Gandulfo de Lomas de Zamora, cuyo deceso se produjo este martes, tras conocerse que el pasado domingo por la noche, murió Juan Carlos Fernández (31), al que habían alojado de urgencia en el hospital Narciso López de Lanús.

Desde la Comisión Provincial por la Memoria (CPM) se indicó, a través de un comunicado, que Fernández, padre de cuatro hijos, falleció a raíz de las graves heridas sufridas en el incendio. “El hombre llevaba un año y cinco meses -los últimos tres en Esteban Echeverría- detenido en comisarías a la espera de un cupo en una Unidad Penitenciaria”, se detalló. En tanto, Barrios, el último de los fallecidos, hacía dos meses que estaba alojado en la seccional de Villa Transradio por el delito de ‘encubrimiento’, que implica penas mínimas de entre 6 meses a 3 años. ‘Se trata de la mayor masacre en la historia de las comisarías argentinas y, tal como lo venimos señalando, es el resultado directo del hacinamiento y la sobrepoblación, entre otros factores de violación de derechos en contexto de encierro, de una política criminal que persigue y encierra a los pobres’, denunció la CPM.

Estas dos muertes se suman a las de Miguel Angel Sánchez (31 y preso porque había violado un arresto domiciliario que cumplía en una causa por robo), Elías Soto (20 y procesado por ‘robo calificado por el uso de armas y tenencia de arma de guerra’), Jeremías Rodríguez Aaron (21 y, quien estaba detenido por una causa por robo agravado), Eduardo Rogelio Ocampo (59 y preso por un ‘homicidio agravado’), Jorge Luis Ramírez (30 y quien tenía una causa por ‘estafa’) y Juan Bautista Lavarda (59, sobre quien pesaba un pedido de captura).

Cabe recordar que el hecho ocurrió alrededor de las 3.30 del jueves último en la comisaría 3ra. de Esteban Echeverría, situada en Camino de Cintura 6080, en momentos en que había un total de 27 detenidos distribuidos en tres calabozos.

Según la versión oficial, el efectivo que estaba de imaginaria observó en el calabozo número 1, donde estaban alojados 12 internos, que dos presos estaban limando los barrotes de la reja para intentar una fuga. Entonces, avisó a sus superiores, que solicitaron apoyo, por lo que llegaron diez móviles y se montó un operativo para prevenir y evitar cualquier intento de evasión.

De acuerdo a esa explicación del episodio, si bien las autoridades trataron de entablar un diálogo con ellos, los internos, molestos tras ser descubiertos, colocaron colchones y frazadas contra la puerta de ingreso y las rejas del calabozo y a las 3.50 les prendieron fuego.

Siempre según los voceros policiales, dentro del calabozo además se originó una pelea entre los que pretendían iniciar el incendio y los que no, en tanto las llamas tomaban fuerza y, pese a la acción de los bomberos voluntarios del destacamento ‘9 de Abril’, el fuego y el humo se propagaron por todos los calabozos.

El fiscal Fernando Semisa, de la Unidad Funcional de Instrucción Nro. 4 Temática de Violencia Institucional de Esteban Echeverría, caratuló la causa en forma provisoria como ‘incendio seguido de muerte’ y ordenó una serie de peritajes.

En tanto, la Comisión Provincial de la Memoria aseguró que no hubo ‘ni intento de fuga ni de motín’ en la comisaría la cual ‘tenía ordenada una clausura judicial peara alojamiento y ni siquiera contaba con la cantidad de plazas ni colchones para la mitad de ese número.

Según los testimonios coincidentes de los sobrevivientes que estaban en la seccional, el fuego podría haber sido rápidamente apagado de no haber sido cortado arbitrariamente el suministro de agua hacia los calabozos.

‘Los relatos coinciden en que la Policía, primero, cortó la luz en los calabozos cuando un grupo de detenidos se negó a apagar la música. Esa decisión (…) derivó en una protesta con fuego por parte de los detenidos. Fue allí cuando los efectivos deliberadamente cerraron el suministro de agua a los calabozos que habría evitado las muertes’, concluyó la CPM.

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